Jugando con los astros


Jugando con los Astros

Me he quedado muy triste.
Estaba yo jugando
Con los astros,
Se me cayó la luna
De mis manos
Y se rompió en mil pedazos;
He dejado sin novia
A los poetas
Y sin espejo a los enamorados.
Alcancé a tocar el sol.
Me quemé las manos.
Se quedó el astro donde siempre,
Dando calor a los humanos.
Empecé a juntar
Miles de estrellas,
Llené las ánforas
De luceros,
Sólo que al ver el cielo
Estaba lleno de agujeros.
Con la cauda de un cometa
Formé la crin
De un gran Pegaso,
Que tirando de un carro
De fuego, recorría
Senderos de luz
En el espacio.
¿Me pregunto, si en un lugar
Del infinito,
Allá en el último sol
Del universo,
Habrá alguien
Que en verdad, pueda jugar
Con los planetas?

Por Nicolas Licona Ruiz

Korakunda

Hoy escuche un ¡Crack! no se que fue, no se como fue, solo recuerdo que me hice para atrás. Acto de huir, ¿Huir de qué? de una situación inevitable e inocente, de la explosión del núcleo de mi cuerpo, de mi corazón. Se había partido en diminutos fragmentos que reflejaban como espejo todas mis memorias guardadas. La ruptura hizo que la jaula de la esperanza se abriera y saliera corriendo por toda la habitación, hubiera querido tener energía para atraparla pero el dolor me dominaba. El impacto no fue lo suficientemente duro como para transformar al órgano a un papel inservible y para mí eso hubiera estado mejor…por que lo dejo vivo, pero roto, con sus partes perdidas en los rincones. Tuve miedo, tal vez los recuerdos se habían escapado como la esperanza. Intento recordar que fue lo que lo despedazo sin piedad y la memoria no llega, mi mayor temor se vuelve realidad, el choque fue tan fuerte que me he bloqueado. Tarde o temprano llega a mi una pizca del recuerdo…fueron las palabras, el contexto, el tiempo, la manera, todo. No solo fue eso, creo que lo que desbarato al corazón fue la verdad…la esencia honesta en todos los factores, lo real. Fue la misma mano que sacudió al corazón la que también me bajo de la luna en un empellón y creo que caí muy mal de vuelta a la tierra, pues lo que quedaba de mi yacía en el suelo. Solo necesito un buen pegamento y tiempo para recolectar todos los pedacitos de corazón que se me cayeron hoy. Aun que me da pavor que un día de estos se peguen con hielo en vez de pegamento…y entonces mi cuerpo se vuelva lo suficientemente frio para congelarme y me quede tan ciega que no pueda ver la primavera y solo el invierno.



A los dos amantes que por razones desconocidas en este momento...no se dieron.

Son tiempos difíciles para los soñadores

Ya había escuchado que estos tiempos se aproximaban, como tormenta a pueblo viejo, pero nunca me espere vinieran tan rápido. Puedo afirmar ser una tonta, por quedar tumbada en el frio suelo por los duros golpes de la realidad. ¡Pero como me engaño!Soy yo la única culpable o será que habrá algo más grande que quiso que yo viviera con ojos de niña mirando las nubes pensando en por que sigo viéndolas esponjadas.  Dicen que son tiempos difíciles para los soñadores y yo creo que lo son, principalmente por que cada vez son menos los susurros y más los gritos, cada vez disminuye más la curiosidad y aumenta el estereotipo. Si, el estereotipo de un amor inexistente es el que más lastima al utópico... a mi. Sin embargo yo camino, como el mundo a seguido avanzando y sigo por que lo he aguantado pero cada vez es más fuerte y tarde o temprano si no llega la fantasía por la que mi alma ruega todas las noche y mi mente divaga todos los días, me derrumbara. Comentan que soñador es mente privilegiada, aun que a veces quisiera regalarla por un ratito por que finalmente…¿Cuando será el momento en que no tenga atado al pasado y el futuro no me persiga? ¿Cuando tendré tiempo para el presente? Dejar fluir el tiempo sin preocupación alguna y tirar el saco que cargo en mi espalda desde pequeña. Son tiempos difíciles para los soñadores…por que la línea entre lo real y lo imaginario se ha vuelto muy delgada, lo suficiente para un buen porrazo en al cara.

Un secreto en una caja de galletas


Son los secretos que guardo lo que me abre el corazón, lo que me ilumina el alma y también la oscurece. Es mi anatomía relatada desde el punto de vista de mis recuerdos. Son los 7 pecados que no pienso confesar y los suspiros al aire que solo un alma flotante puede dar. Cada uno guardado en una caja de galletas, a lado de mis memorias, muy de cerca para que no se me olviden nunca, pues secreto olvidado no vale nada. Claro está que si le ponemos valor a los secretos no podrían comprarse con monedas ya que el único valor es para el que lo guarda, el goloso que se come las galletas, pero por supuesto sin compartirlas.
Qué libro negro es aquel que relata los sucesos más polémicos, más lindos, más picaros de mi ser. Un libro tan grande y gordo, tan...cambiante. De un momento a otro lo guardo en mi bolsillo pretendiendo tener solo un paquete de mentas mientras en la noche lo abrazo como mi tesoro más preciado. Se pega en mi piel, me soborna a leerlo, me corrompe, me seduce, me embauca en un mundo que es solo mío y que nadie más conoce. Un mundo tornadizo el cual puede estar siempre con una noche triste o romántica y después con un cielo despejado, un mundo escurridizo en el cual puedes perderte fácilmente. Un mundo de sigilo, ventura, apego, nostalgia, pasión y miradas sedantes, con millones de rincones, miles de pasillos, cientos de habitantes pero solo una reina. Un mundo de una noche, mi caja de galletas una tierra de secretos.

Los gusanos en mi cerebro

Ya los había visto una vez en un sueño. Tragones gordos y rosados, otros verdes y azules, sin duda bastante asquerosos. Nunca pensé en verlos con mis propios ojos ya despierta, los gusanos, aquellos de mis sueños que se estaban comiendo mi cerebro ahora están regados por todas partes. Apenas los vi sentí ese macabro terror que alguna vez en un pasado hizo temblar todo mi esqueleto. Pero mi mente lo había borrado para no sufrir, aplicó una técnica de defensa a base de mentiras para esconder la melancólica memoria. Sin embargo…déjenme decirles que no estoy nada loca cuando les digo que no hay manera de librarse de estos minúsculos y grotescos animales, no la hay, si uno los aplasta vienen otros a atacar, si uno los cuida te muerden por la espalda. Y que quede claro que tampoco es de buen augurio reconocerlos y acostumbrarse pues te aseguro que ellos también son aprovechados y rendirse a la perdición sólo les abrirá la puerta a tus más profundos pesares. No cabe duda que en ese pasado perdido hubo algo que he de recordar, alguna memoria absurda pero suculenta que hizo que estos gusanos tuvieran un hambre insaciable dentro de mis añoranzas. Esos golosos se comieron todo de mí, la paciencia, el humor, la seguridad y la confianza, pero todo ha sido mi culpa, yo los he dejado pasar. Y en vez de comprarme un buen pesticida, decidí esconder a la peste en una capa de inocencia para evitarlos. Sí, por supuesto, claro que fue la inocencia lo que mi cuerpo me dio como una defensa maldita que con los años me bañó de ignorancia y me otorgó una putrefacta paranoia, sazonada con pesadillas y acompañada de una ceguera que dejo una imagen de mi en el espejo muy diferente a la que antes veía...no obstante esas alimañas algún día tendrán su merecido, la tierra se los volverá a tragar y servirán de fertilizante sus sucios desconsuelos para un dulce prado en mi vida.

La mecánica del corazón


Hola a todos mis lectores pasaba por aquí para decirles sobre esta novela gótica que me encontré la otra vez husmeando en la librería de la plaza. Ya había recibido un volante como por azares del destino hace unos meses y justamente me había dirigido a comprarlo. Como es una novela muy corta y muy interesante, no tardé en leerla, hoy la acabe con solo unos días de comprarla. Déjenme decirles que es una historia fantástica, muy francesa al estilo gótico y romance que los bohemios Europeos tienen instalado en su alma.

Sin embargo es una novela que pues, como lo dice en su sinopsis, es para niños grandes. Con esto me gustaría enfatizar el significado de "niños grandes", alguien quien pueda analizar pagina por pagina los significados subliminales dentro de cada oración, pues para mí que eso es lo más bello de la historia, también alguien que sepa manejar los temas que se dan en el libro, que de alguna manera resultan ser algo melancólicos (pero yo no categorizaría la historia como triste) que sin duda alguna creo yo un adulto o un joven de mente abierta podrá comprender de la mejor forma. Así que si tienen tiempo yo les recomendaría leer esta corta travesía para volver al pasado y formar recuerdos. Créanme, no se arrepentirán.

Los Monstruos



Ya dejen de gritar! Solo son tres sombras en el armario y nada más. Pero como fue que se metieron tres monstruos en mi armario, cuando fue el momento en que me despiste para que ellos entraran, de seguro fue cuando estuve jugando con mi hermano, tal vez cuando me puse a bailar o apreciar las buenas cosas de la vida. Fue mi culpa por dejar que me vieran como una niña jugando con sus muñecas cuando en realidad me la pasaba pensando en un futuro. Pero ya dejen de gritar! Simplemente no paran, no paran de hablar y de ponerme sogas como marioneta alguna, ya me harté de que me tenga que mover a un lado y luego al otro, tal y como ellos quieren. No soy muñeca y tampoco soy invencible, estos tres monstruos son muy listos y saben cómo hacerme enojar, llorar, gritar, es como si lo disfrutaran por que justamente cuando estoy más feliz qué nunca es cuando todo va mal, es como si lo hicieran adrede aun que empiezo a pensar que es parte de su naturaleza darme agonía. Ya no quiero verlos! Ya no quiero obedecerlos! He sido demasiado buena y aguantado tantas cosas como para seguir con sus malas acciones por que lo único que están haciendo es hacerme ermitaña ante ese mundo de imaginación que me hace bella por dentro y fuera. Gracias a ustedes, mis monstruos, me quedare sola.