Un recuerdo opaco.


Dadas las circunstancias, la simpleza del escribir se fugó en mí. Tú la tenías, era tu esencia y cada poema y cuento hablo de ti, es como si aun estuvieras aquí, a mi lado. Todavía te siento, mas ya ha pasado mucho tiempo, he olvidado tu voz aun que hay veces en que como un relámpago suena en mi mente, fugaz. Veo tus dedicatorias, como amabas a todos, como amabas la vida y no le temías a la muerte, al menos no a la tuya. Ojala te hubiera conocido por más tiempo que solo unos cuantos años, hubiéramos sido los mejores amigos y hubieras escuchado todas mis historias. Ojala así como deseabas voltear a ver a tus hijos y nietos exitosos, me hubieras volteado a ver a mí, yo que todavía te amo, pero que nunca tuve edad de probártelo, de ponerte un poco orgulloso. Eso sí, hubiéramos peleado todo el tiempo porque yo escribo mucho entre líneas y tú con tu simpleza nunca hubieras coincidido. Me hubiera gustado pasar una tarde contigo en uno de esos días en los que tú describes como tu mente juega, viendo el jardín y sus dulces colores, lleno de imaginación aun de viejo. Ojala me hubieras llenado la cabeza de filosofías y curiosidades, ojala me hubieras dado una palma en la espalda cuando mi corazón se rompe en mil pedazos, ojala me hubieras deleitado con tus halagos interminables sobre lo que hiciera, con tu apoyo. Pero el tiempo no se detuvo y no detendrá con nadie. Te extraño.

Dedicado al "Choby" gracias por darme el mejor regalo...la literatura.

Libérate



Déjate llevar por un rato, déjame ver quién eres. No quiero equivocarme, es decir, no pienso equivocarme. Ríe, baile, grita, habla, yo te escucho, soy tu audiencia y espectadora, déjame analizarte de pies a punta. No tienes que esconderlo si te agrada, libérate un rato y regálame una rosa.

Crea un ambiente, crea un santuario, una red, una trampa, yo me dejare caer, solo libérate y déjate ser. Dame un segundo, un suspiro de tu abrazo y de tu caminar. Amigos es tu palabra...yo no responde. Insisto en caer en tu trampa invisible la cual no creaste y cree yo misma en el intento de tenerte por lo menos en mis sueños. Pero yo sé que es solo miedo el que tienes y que en verdad me quieres. Así que libérate y dame un beso.


Feliz día de los enamorados lectores...

Juliet Earth

Limite



Existe un límite. Un límite de fallas, un límite de intentos, un límite de tiempo. Ya lo intente todo, más bien todo lo menos obvio y sabes a que me refiero, me refiero a ti. Son días en los que yo no puedo pensar en si tú me amas o no, porque eso ya lo hizo muchas veces y me duele pensar en las teorías y en la lógica de los porcentajes negativos a mi favor ante mi ciego enamoramiento; a pesar de que siga queriendo soñar contigo, hay un límite. Ese límite me lo cree yo por que ya se lo que pasara, porque es obvio que no voltearas, tal vez es porque no soy directa o porque me cuesta admitir que te amo solamente a ti. Pero tú te llevas el publico con todo y palmas al ignorarme, pero empiezo a descifrar mi cruel mentira, tal vez es tu ignorancia por mi poca asertividad, es que simplemente me cuesta pedirte que salgas cuando mi historial no me favorece. Y hay muchas cicatrices en mi corazón como para dejarte ir o como para dejarme intentar. Si dices que no, mi corazón se caerá muerto y sus heridas se abrirán, si dices que si tal vez se cure un poco o esa noche deje de llorar al menos tú tienes la llave de hacerlo cambiar. Siento que si es una prueba que alguien me puso aquí..no sé si pueda aun pasarla siendo tan insegura. Hay un límite y quiero que lo rompas.

Llegas tarde


Llegas tarde, ya es lo usual. Sin preguntas te acercas, eres un extraño, me besas, estas vacio. Ya desde hace mucho te perdí y ya no grito tu nombre, no lo busco, no lo quiero y te lo hare saber cuándo te sientas culpable.
Lo olvidaste, de nuevo, ya no traes las cosas a casa, tienes muchos trabajo pero no te han subido de puesto, me besas, las noches están muy tranquilas casi siempre tu desaparecido. Finalmente llegas, las llaves del auto las arrojas contento, que raro que no estés fatigado, me besas...y ya me di cuenta que sabes a ella.

Te busco


Dejaste plantada la esperanza que alguna vez tu amor inocente me dio, aquella que fue motivo de exilio en mi corazón. Ahora ya sin hablarte tu recuerdo profana en mi mente como luna en crepúsculo que busca esconder las malas memorias. Te busco, al menos una pisca de lo que eras, de cuando no me odiabas y yo no te quería, ese retrato de amistad que nos rodeada de alegría, mas no sé si quiero encontrarte. Tal vez sea mejor seguir, pero entonces como controlo el sabor a tentación y ansiedad que me dejan las canciones y los recuerdos que mencionan tú nombre subrepticio. A veces no sé si mi corazón te espera y no me ha notificado, pues será que cada vez que otro se atraviesa me da miedo acogerlo. En fin, te busco, te siento, pero no se si te quiero encontrar.

Un vacio en la habitacion


Hay un vació en la habitación, un sentimiento de culpa, odio, nostalgia y amor. No es como si el cuarto estuviera vació, para nada, hay muchos retratos, unos más grandes que otros, hay algunos muebles, una computadora y una rosa con una etiqueta atada al tallo.

Paseo mis ojos por los retratos, los primeros son más grandes, más detallados, más llenos y más felices. Son la prueba de un pasado tranquilo. Después conforme mis ojos avanzan los retratos son pequeños, no muy detallados, las caras no se distinguen con facilidad y son tristes. Prueba de un pasado extraviado.
Me pase a la cama y me senté un rato. Me sentí atraída por al rosa que se posaba delicada en la almohada, decidí tomarla. Era hermosa y me trajo sentimientos felices pero oscuros, como escondidos, extraños tal vez sea la mejor palabra. Solté la rosa y corrí a la computadora asustada. Ahí estaba mi correo y solo tenia un mensaje en el buzón, el remitente no se distinguía. Lo borre, no lo conocía. Derrepente la computadora falló, me dolió la cabeza, la rosa se torno negra, mi corazón ardía, los retratos pequeños se hicieron enormes y los grandes diminutos, finalmente me desmaye.

Cuando desperté el cuarto seguía igual, sentí un vació y desaparición. Me levante apanicada y furiosa arroje la computadora al suelo,tome los retratos y los oculte, la rosa la quebré y orgullosa prendí la luz. El sentimiento se fue, estaba más calmado, yo estaba más tranquila.
En eso la puerta de la habitación se abrió dejandome salir, era libre.

Leo, ¿Hice mal?


Leo:

Ya ha pasado tiempo, los sucesos no van mal, me ha salido todo de maravilla, si supieras...que mal me sale impresionar. Como una persona común se me da el deseo y privilegio de impresionar, de llegar y alardear de las cosas hechas, logradas, felices, buenas noticias en general; pero un problema hay, no me sale impresionar.

Si hay una buena noticia entonces es común o siempre habrá algo negativo que encontrar. ¡Que va! según todos me felicitaran ¿Pero realmente lo harán? y si lo hacen no es suficiente porque para llegar ahí la buena noticia debió pasar por mala y ser escupida, masticada y tragada por un rato, que bueno eso es ejemplo de lo que llamo yo "una noticia suertuda".

Después pasan las horas y me pregunto: ¿Hice mal? ¿Hice bien? ¿Qué hice? Nunca hay respuesta. Pero tu Leo, mi amigo Leo, el que todo lo sabe Leo, tú debes tener respuesta a mis preguntas. Si no es así, Leo, supongo no hay solución al problema, hablar no funcionara, esperar no lo sé, ya he esperado mucho. Quizás es que mi esfuerzo y logro no merece alabanza ni tampoco recompensa o es posible que todavía no sea momento, pero entonces ¿Cuándo será?

Leo, ¿Hice mal?