Duerme conmigo todos los domingos

 

 

 

 

Por favor duerme conmigo todos los domingos…sube por el balcón, nadie de te verá a las 9 o 10 de la noche. Golpea la ventana para avisarme que por fin llegaste. Sacaré mi otra cama para que te reclines y platiquemos un rato. Quédate a dormir, te necesito, necesito que me abrases con los ojos cerrados y me cuentes que has hecho en la semana, necesito verte dormir y despertar, que me susurres al oído que tienes frío. Si tocan la puerta escóndete en el armario, corre detrás de los muebles y hazte pequeño, escóndete como un ratón que huye del gato. Pondré el cerrojo de la puerta sólo para asegurarnos de que el hecho de que duermas aquí no sea malo. Apagaré la luz y sólo veré tu rostro por los destellos del televisor, te besaré recargada en tu pecho y te diré buenas noches únicamente para despertarme a las 5 el lunes y ver que para las 6 tú necesitas irte, pero la puerta sigue encerrándote, saldrás por el balcón de nuevo. Te despido con un beso en la mejilla satisfecha de que te quedaste y esperando el próximo domingo al verte partir…

A mi madre inigualable…

Aquí les dejo un pequeño poema que había escrito a mi mamá hace unos años…

 

 

 

 

Por tu olor entre jazmín y lavanda,

apacible es tu perfume del alma;

tus ojos cual verde extensa landa.

 

¡Cómo el tiempo pasa! ¡Cómo anda!

Luna menguante en vientre aclama;

Ahora digo madre al ser que me ama,

A la mujer que con amor me manda.

 

Apropiado escuchar tus consejos.

Agonía ser parte de su enigma,

Dispensa tenerte como amiga.

 

Pobre sueño aquel de dejarte lejos,

A ti, de esculturas, paradigma.

La que con su corazón me abriga.

A quien corresponda…

 

 

En qué habrás pensado al construir la lluvia, en qué te basaste para hacer sus gotas tan parecidas a las lagrimas. En que habrás pensado al inventar a la mujeres de las costillas de los hombres, se te ocurrió alguna vez que en muchas ocasiones llegamos a la conclusión de romperles las costillas a ellos por que ellos rompieron los estribos. ¿En qué prototipo justificas a la muerte…será en la vida acaso? ¿De qué material hiciste el corazón…quién te vendió tal estafa de “fortaleza”? Y  el cerebro…¿Por qué tan complicado?  ¿Habrás pensado en Alicia en el país de las maravillas o los pensamientos de un autista al crear los sueños? ¿Acasp el frio salio por que el calor se sentía solo? ¿Pensaste en la noche como una escapatoria y en el día como una esperanza?…Cuantas preguntas, siempre siendo curiosa con las cosas que no tienen respuesta, pero es que aveces me pregunto ¿Por qué haces de este mundo tan complicado?

Jugando con los astros


Jugando con los Astros

Me he quedado muy triste.
Estaba yo jugando
Con los astros,
Se me cayó la luna
De mis manos
Y se rompió en mil pedazos;
He dejado sin novia
A los poetas
Y sin espejo a los enamorados.
Alcancé a tocar el sol.
Me quemé las manos.
Se quedó el astro donde siempre,
Dando calor a los humanos.
Empecé a juntar
Miles de estrellas,
Llené las ánforas
De luceros,
Sólo que al ver el cielo
Estaba lleno de agujeros.
Con la cauda de un cometa
Formé la crin
De un gran Pegaso,
Que tirando de un carro
De fuego, recorría
Senderos de luz
En el espacio.
¿Me pregunto, si en un lugar
Del infinito,
Allá en el último sol
Del universo,
Habrá alguien
Que en verdad, pueda jugar
Con los planetas?

Por Nicolas Licona Ruiz

Korakunda

Hoy escuche un ¡Crack! no se que fue, no se como fue, solo recuerdo que me hice para atrás. Acto de huir, ¿Huir de qué? de una situación inevitable e inocente, de la explosión del núcleo de mi cuerpo, de mi corazón. Se había partido en diminutos fragmentos que reflejaban como espejo todas mis memorias guardadas. La ruptura hizo que la jaula de la esperanza se abriera y saliera corriendo por toda la habitación, hubiera querido tener energía para atraparla pero el dolor me dominaba. El impacto no fue lo suficientemente duro como para transformar al órgano a un papel inservible y para mí eso hubiera estado mejor…por que lo dejo vivo, pero roto, con sus partes perdidas en los rincones. Tuve miedo, tal vez los recuerdos se habían escapado como la esperanza. Intento recordar que fue lo que lo despedazo sin piedad y la memoria no llega, mi mayor temor se vuelve realidad, el choque fue tan fuerte que me he bloqueado. Tarde o temprano llega a mi una pizca del recuerdo…fueron las palabras, el contexto, el tiempo, la manera, todo. No solo fue eso, creo que lo que desbarato al corazón fue la verdad…la esencia honesta en todos los factores, lo real. Fue la misma mano que sacudió al corazón la que también me bajo de la luna en un empellón y creo que caí muy mal de vuelta a la tierra, pues lo que quedaba de mi yacía en el suelo. Solo necesito un buen pegamento y tiempo para recolectar todos los pedacitos de corazón que se me cayeron hoy. Aun que me da pavor que un día de estos se peguen con hielo en vez de pegamento…y entonces mi cuerpo se vuelva lo suficientemente frio para congelarme y me quede tan ciega que no pueda ver la primavera y solo el invierno.



A los dos amantes que por razones desconocidas en este momento...no se dieron.

Son tiempos difíciles para los soñadores

Ya había escuchado que estos tiempos se aproximaban, como tormenta a pueblo viejo, pero nunca me espere vinieran tan rápido. Puedo afirmar ser una tonta, por quedar tumbada en el frio suelo por los duros golpes de la realidad. ¡Pero como me engaño!Soy yo la única culpable o será que habrá algo más grande que quiso que yo viviera con ojos de niña mirando las nubes pensando en por que sigo viéndolas esponjadas.  Dicen que son tiempos difíciles para los soñadores y yo creo que lo son, principalmente por que cada vez son menos los susurros y más los gritos, cada vez disminuye más la curiosidad y aumenta el estereotipo. Si, el estereotipo de un amor inexistente es el que más lastima al utópico... a mi. Sin embargo yo camino, como el mundo a seguido avanzando y sigo por que lo he aguantado pero cada vez es más fuerte y tarde o temprano si no llega la fantasía por la que mi alma ruega todas las noche y mi mente divaga todos los días, me derrumbara. Comentan que soñador es mente privilegiada, aun que a veces quisiera regalarla por un ratito por que finalmente…¿Cuando será el momento en que no tenga atado al pasado y el futuro no me persiga? ¿Cuando tendré tiempo para el presente? Dejar fluir el tiempo sin preocupación alguna y tirar el saco que cargo en mi espalda desde pequeña. Son tiempos difíciles para los soñadores…por que la línea entre lo real y lo imaginario se ha vuelto muy delgada, lo suficiente para un buen porrazo en al cara.

Un secreto en una caja de galletas


Son los secretos que guardo lo que me abre el corazón, lo que me ilumina el alma y también la oscurece. Es mi anatomía relatada desde el punto de vista de mis recuerdos. Son los 7 pecados que no pienso confesar y los suspiros al aire que solo un alma flotante puede dar. Cada uno guardado en una caja de galletas, a lado de mis memorias, muy de cerca para que no se me olviden nunca, pues secreto olvidado no vale nada. Claro está que si le ponemos valor a los secretos no podrían comprarse con monedas ya que el único valor es para el que lo guarda, el goloso que se come las galletas, pero por supuesto sin compartirlas.
Qué libro negro es aquel que relata los sucesos más polémicos, más lindos, más picaros de mi ser. Un libro tan grande y gordo, tan...cambiante. De un momento a otro lo guardo en mi bolsillo pretendiendo tener solo un paquete de mentas mientras en la noche lo abrazo como mi tesoro más preciado. Se pega en mi piel, me soborna a leerlo, me corrompe, me seduce, me embauca en un mundo que es solo mío y que nadie más conoce. Un mundo tornadizo el cual puede estar siempre con una noche triste o romántica y después con un cielo despejado, un mundo escurridizo en el cual puedes perderte fácilmente. Un mundo de sigilo, ventura, apego, nostalgia, pasión y miradas sedantes, con millones de rincones, miles de pasillos, cientos de habitantes pero solo una reina. Un mundo de una noche, mi caja de galletas una tierra de secretos.