Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas

Petición por un árbol

     


      ¿Dónde estás Dios? Que a veces no te encuentro por ninguna parte. En algún rincón has de estar de eso estoy segura. No te pude haber perdido en un bazar, no pudiste haber escapado de mí… ¿Cierto? Será que me siento sola por tu ausencia o por el hecho de que de tus preciosos regalos ya no se sacar provecho. Quizás soy sólo una malcriada más en el mundo, una que, al no conseguir lo que quiere, te pide con corazón abierto y te ruega un cambio en su vida. No dudo que no sea merecedora de tu atención en todo momento, pero el día de hoy enserio necesito encontrarte en este laberinto de callejones sin salida. Quiero pedirte algo en específico que sé que sólo tú me puedes dar: un árbol. Sí, así es, quiero un árbol que venga de tus manos. No importa si es roble o cedro, si da frutos deliciosos o flores coloridas, ni si quiera importa si es alto o enano, si sus ramas crecen parejas o con doblajes extraños. Yo sólo quiero un árbol que crezca con mi cuidado, uno que siendo inmóvil sea el mejor escuchando mis aburridas conversaciones, uno que con sus años me de sabiduría y que con su sombra me cubra en las tormentas más caprichosas. Quiero un árbol en donde pueda colocar un columpio, uno que le agrade a la primavera y que el viento empuje con gracia. Te ruego por un árbol que con sus raíces  bien pegadas al suelo sepa donde pertenece y nunca me abandone. Y si tienes piedad ante mí, Dios, te prometo que a diario subiré la colina más alta, cruzaré los peñascos más resbaladizos y peleare con las tempestades más pendencieras  para ir a regarlo con una sonrisa. Aunque las estaciones pasen y sus colores se reflejen en la melena de mi amigo, yo te doy mi palabra, que aun que es humilde es sincera, de que iré sin prejuicios a sentarme a su lado y consolarle de que el invierno no dura tanto con la compañía de una buena amiga. Todo esto te lo juro de la manera en que tú me lo pidas, sólo si en tu palabra me garantizas que crezca y crezca fuerte con los años y que dentro de su noble naturaleza se encuentre en él más que un árbol…un amigo.

Las Fotografías En El Álbum

 

65762_481743980232_568660232_6200642_3910007_n - copia

       Estás fotos parecen pintar el alba de recuerdos, tanto buenos como malos. Ya retrataron en mi memoria aquella vez que por coraje te he golpeado, pero igualmente me han enseñado aquella vez en que jugábamos a las escondidas. Y ahora que ya no estas buscándome en alguna habitación de la casa de la abuela me pregunto si estaremos creciendo sin jugar un rato. En fin, mira que colección de sonrisas, todos sonriendo en este cuadro o mira esta otra donde frunzo el ceño que a pesar de ser honesta la foto ha arruinado el resto del panorama. Quizá estos bellos cuadros estén diseñados para enseñarnos algo, que probablemente los corajes subordinados e impulsivos sólo terminan arruinando el paisaje. Y mira que ando cabizbaja porque hace un rato encontré un hermoso retrato que me recordó al calor de la arena en mis pies y las travesuras que hacíamos mientras papá dormía, pero en un tropiezo la he roto por la mitad y por más que intenté pegarla y perdonarme por el garrafal error…no pude hacer nada. Me he asustado por un rato porque tuve miedo de perder el único botón que se encargaría de activar aquella dulce memoria en mi mente, pero ahora me limito a guardar el accidente como un recuerdo para engrapar las memorias a su lado. Pero ahora vuelvo a girar la página y encontrarme una vez más con los documentos en imagen de nuestras vidas, de nuestros pasos que cambiaron con los años de ser pequeños a unos de patas más grandes, de ser unos demonios sin control a unos ángeles con cuernos. Sin embargo de pronto se me topa una página en negro, vacía, y a pesar de que buscó más imágenes, ahí se acaba el libro. Ahora me doy cuenta que las historias del pasado son las que van a complementar al presente que en un futuro será conservado en un álbum como este. Y aun que suene melancólico y caiga en el cliché, ahora se que el valor de este álbum fotográfico se balancea con el apreció a los recuerdos que hemos vivido y al amor que hemos forjado como hermanos. Que aunque sean imágenes los documentos que me hacen viajar por el tiempo para regresar a aquellas aventuras en Cuernavaca, son las fotos que estamos creando con las nuevas sonrisas, los nuevos rivales, los nuevos momentos y las nuevas compañías las que cuentan ahora porque sigue siendo nuestro álbum, el cuaderno de los recuerdos…nuestro libro de vida.

Para mi hermano…

Besos En Gavetas

 

Rosas Rotas

 

       He llenado los cajones de los recuerdos con besos esperando que su cariño sustituyera el vacío en ellos. Metí en gavetas caricias que rompen el silencio con suspiros de romance. Atiborré mis bolsillos de melancolías de un pasado lóbrego y finalmente cubrí con mentiras a mi corazón desalmado. Y ahora sin espacio en donde meter las emociones más sencillas como las que suelen causar un regocijo inesperado, recaigo en el conformismo de una vida vacía. Pero entre tanto desastre y tanta tristeza, hubo aun un rincón lo suficientemente grande para acoger a la esperanza y la duda que reviven lentamente en mi una curiosidad salvaje que se alimenta de la aventura. Adrenalina de pasiones que recorre mis venas hambrientas por piezas para el rompecabezas incompleto en mi corazón. Y esa dosis por más pequeña que sea me ha levantado la cabeza, me ha hecho dejar los guiños guardados en frascos y romper los tabús en el tocador para poder mirar el alma de quienes valen la pena. Ahora las lágrimas que solían colgar en la habitación parecen romperse con dudas fisgonas y una actitud nueva de disfrutar del amor y sacar los besos de las gavetas.