Karma

 

 

¿Por qué juegas conmigo? Quién eres para amarme de esta manera. Ya me canse de recordarte que dijiste que no me dejarías. Esta vez tu dramatismo y tus palabras galantes no rozan ni una esquina de mi descosido corazón. Correcto, no te creo, ya no, y me sales con las frases de confianza que me sé de derecho y revés, esos poemas que relatan tu falta de información sobre lo que puedes hacer y lo que no, déjame decirte que conmigo no aventuras. Luego te sientes ofendido por que te digo lo que me has provocado a sentir, un odio, un miedo, algo horrible por ti. Solo que a veces no sé quién es el más idiota, yo por haberte amado con toda mi alma, o tú por ser un ingrato. Pero si tan solo mírate, ahí tumbado llorando como alguna vez yo estuve rogándote que no me hicieras esto, y para variar me mencionas que fue el error de tu vida haberme abandonado cual humano echa un perro al frió invierno. Te consiento, sí, fue el desacierto de tu vida, y el mio fue haberte dado la oportunidad de tenerme.

Cómo es volverte a ver…

 

 

Quise pensar que después de tantos días, de tantos meses, de tantos años el destino podía haberte perdonado y no cambiar nada de tu perfil o si se decidía a juguetear con tus gustos, que fuera solo para perfeccionarlos. Sin embargo no estaba pensando racionalmente, es decir… ¿A quién estaba yo esperando? a alguien olvidado en la infancia supongo, o habrá sido que después de tanto tiempo, lo único que me sobró hacer fue imaginarme a la silueta reformada, cuando realmente no me di cuenta que esta no existía en las afueras de mi intelecto. Me había ingeniado un personaje no un niño y ese fue el problema de mi eterno dececpcionamiento. Pero bien que lo ha planeado, por un segundo tú también te percataste de tu extraviada en el pasado, por eso mismo conmigo no pudiste seguir en los baches de la antigüedad y tuviste que desviarte solo por unas horas al fruto de la galantería.

Me parece que ambas vidas siguen igual de rotas, pero la diferencia es que yo no buscó de la misma manera y tú…examinas en amor trivial las desventajas de los errores del ayer. Podrás decir tu arrepentimiento, pero en tus acciones se nota que ni con un perdón te basta por que para tranquilizar a tu pertinaz capricho te repites que hallaste lo que extenuado rastreabas. Pues te deseo la mejor de las suertes, ojalá no termines como el futuro está escribiendo tu novela, tal vez cambias de escritor o empiezas a hacer borradores. Como es volverte a ver…que por fin me siento libre.

Duerme conmigo todos los domingos

 

 

 

 

Por favor duerme conmigo todos los domingos…sube por el balcón, nadie de te verá a las 9 o 10 de la noche. Golpea la ventana para avisarme que por fin llegaste. Sacaré mi otra cama para que te reclines y platiquemos un rato. Quédate a dormir, te necesito, necesito que me abrases con los ojos cerrados y me cuentes que has hecho en la semana, necesito verte dormir y despertar, que me susurres al oído que tienes frío. Si tocan la puerta escóndete en el armario, corre detrás de los muebles y hazte pequeño, escóndete como un ratón que huye del gato. Pondré el cerrojo de la puerta sólo para asegurarnos de que el hecho de que duermas aquí no sea malo. Apagaré la luz y sólo veré tu rostro por los destellos del televisor, te besaré recargada en tu pecho y te diré buenas noches únicamente para despertarme a las 5 el lunes y ver que para las 6 tú necesitas irte, pero la puerta sigue encerrándote, saldrás por el balcón de nuevo. Te despido con un beso en la mejilla satisfecha de que te quedaste y esperando el próximo domingo al verte partir…

A mi madre inigualable…

Aquí les dejo un pequeño poema que había escrito a mi mamá hace unos años…

 

 

 

 

Por tu olor entre jazmín y lavanda,

apacible es tu perfume del alma;

tus ojos cual verde extensa landa.

 

¡Cómo el tiempo pasa! ¡Cómo anda!

Luna menguante en vientre aclama;

Ahora digo madre al ser que me ama,

A la mujer que con amor me manda.

 

Apropiado escuchar tus consejos.

Agonía ser parte de su enigma,

Dispensa tenerte como amiga.

 

Pobre sueño aquel de dejarte lejos,

A ti, de esculturas, paradigma.

La que con su corazón me abriga.

A quien corresponda…

 

 

En qué habrás pensado al construir la lluvia, en qué te basaste para hacer sus gotas tan parecidas a las lagrimas. En que habrás pensado al inventar a la mujeres de las costillas de los hombres, se te ocurrió alguna vez que en muchas ocasiones llegamos a la conclusión de romperles las costillas a ellos por que ellos rompieron los estribos. ¿En qué prototipo justificas a la muerte…será en la vida acaso? ¿De qué material hiciste el corazón…quién te vendió tal estafa de “fortaleza”? Y  el cerebro…¿Por qué tan complicado?  ¿Habrás pensado en Alicia en el país de las maravillas o los pensamientos de un autista al crear los sueños? ¿Acasp el frio salio por que el calor se sentía solo? ¿Pensaste en la noche como una escapatoria y en el día como una esperanza?…Cuantas preguntas, siempre siendo curiosa con las cosas que no tienen respuesta, pero es que aveces me pregunto ¿Por qué haces de este mundo tan complicado?

Jugando con los astros


Jugando con los Astros

Me he quedado muy triste.
Estaba yo jugando
Con los astros,
Se me cayó la luna
De mis manos
Y se rompió en mil pedazos;
He dejado sin novia
A los poetas
Y sin espejo a los enamorados.
Alcancé a tocar el sol.
Me quemé las manos.
Se quedó el astro donde siempre,
Dando calor a los humanos.
Empecé a juntar
Miles de estrellas,
Llené las ánforas
De luceros,
Sólo que al ver el cielo
Estaba lleno de agujeros.
Con la cauda de un cometa
Formé la crin
De un gran Pegaso,
Que tirando de un carro
De fuego, recorría
Senderos de luz
En el espacio.
¿Me pregunto, si en un lugar
Del infinito,
Allá en el último sol
Del universo,
Habrá alguien
Que en verdad, pueda jugar
Con los planetas?

Por Nicolas Licona Ruiz

Korakunda

Hoy escuche un ¡Crack! no se que fue, no se como fue, solo recuerdo que me hice para atrás. Acto de huir, ¿Huir de qué? de una situación inevitable e inocente, de la explosión del núcleo de mi cuerpo, de mi corazón. Se había partido en diminutos fragmentos que reflejaban como espejo todas mis memorias guardadas. La ruptura hizo que la jaula de la esperanza se abriera y saliera corriendo por toda la habitación, hubiera querido tener energía para atraparla pero el dolor me dominaba. El impacto no fue lo suficientemente duro como para transformar al órgano a un papel inservible y para mí eso hubiera estado mejor…por que lo dejo vivo, pero roto, con sus partes perdidas en los rincones. Tuve miedo, tal vez los recuerdos se habían escapado como la esperanza. Intento recordar que fue lo que lo despedazo sin piedad y la memoria no llega, mi mayor temor se vuelve realidad, el choque fue tan fuerte que me he bloqueado. Tarde o temprano llega a mi una pizca del recuerdo…fueron las palabras, el contexto, el tiempo, la manera, todo. No solo fue eso, creo que lo que desbarato al corazón fue la verdad…la esencia honesta en todos los factores, lo real. Fue la misma mano que sacudió al corazón la que también me bajo de la luna en un empellón y creo que caí muy mal de vuelta a la tierra, pues lo que quedaba de mi yacía en el suelo. Solo necesito un buen pegamento y tiempo para recolectar todos los pedacitos de corazón que se me cayeron hoy. Aun que me da pavor que un día de estos se peguen con hielo en vez de pegamento…y entonces mi cuerpo se vuelva lo suficientemente frio para congelarme y me quede tan ciega que no pueda ver la primavera y solo el invierno.



A los dos amantes que por razones desconocidas en este momento...no se dieron.