Luna De Plata

 

Dicen que es verdad, que andas regalando lágrimas a la noche y que los lobos ya no te aúllan porque haz decidido cambiar de luz, que dicen que has cambiado el color de tu pelo y que el negro del pergamino ahora se mezcla con el abismo. Es un rato de amargura el que ahora iluminas reflejándote en los ríos y tus pasos parecen sólo traer maldiciones. Luna de plata, mi luna de plata, ¿Por qué me pones en los hombros el peso del universo? ¿Es acaso que te has cansado de sostener con tu dulce fulgor los suspiros de los amantes? Y ahora te asomas en mi ventana con aquella mirada de idilio roto rogando que haga caso a mi corazón cuando tú no tienes uno. Yo pensaba en ti todo el tiempo, en cómo escondías en los luceros los secretos más profundos y los deseos más caprichosos, llegué a presumir tu habilidad para ocultar de los demás el placer que sentías al escuchar la sonata nocturna que el viento te regalaba, incluso insistí en llamarte la madre de los poetas al inspirar cientos de versos con tu amable compañía. Pero ahora tú me has traicionado justo cuando por fin le había guiñado el ojo a la cordura, cuando me había dedicado a vivir sin tus lágrimas vienes y me lloras. Pides que te escriba unas rimas, ruegas que baile con tus pasiones, que me deje llevar por las sonrisas, que me escurra en las manos del amor, que me acobije en fantasías que sólo viven en mi inocencia y que deje atrás el pasado para confiar en un presente. ¿Cómo te atreves luna? Me estas delatando con cada sonrisa, con cada sonrojo y con cada caricia. Pero luna de plata …¿Qué pretendes con seducirme a hundirme en cariño sin futuro? ¿Por qué me traicionas mi luna de plata? Yo que confiaba en ti y me relajaba en tu abrigo de sombras contándote cuentos con la condición de proteger mi alma y su corazón tan roto, pero no vuelvo a mirarte mi traviesa luna, no vuelvo a dejarme caer en los mimos, no vuelvo a confiar en las promesas sin porvenir, no vuelvo a mirar a los ojos a nadie porque no quiero volver a dedicarte aquellos versos de agonía que una vez por confiarme el destino me obligó a relatarte. No, mi luna de plata…nunca más.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Irónico como tu aliado más cercano se convierte en tu peor enemigo tan pronto como le das la espalda

Juliet Earth dijo...

Irónico ¿Cierto? pero quién sabe...la luna y sus travesuras siempre traen alguna sorpresa, a veces buena... a veces mala.